Olman Bolaños

“Costarricense de nacimiento, centroamericano de corazón e ilustrador por pasión.

He dedicado la mayor parte de mi trabajo a la creación de materiales didácticos para  la educación popular, el trabajo comunitario, la defensa de los derechos humanos y la conservación de la diversidad de la vida.
Creo que ilustrar es un acto político.”

1. ¿Usás mucho algún refrán? ¿Cuál?

Me gustan mucho, aunque no suelo usar ninguno específico. 

2. ¿En qué lugar del mundo te gustaría vivir?

Me encanta Centroamérica, sus bosques (los que quedan), sus mares y la vida que custodian, también me fascina la diversidad de culturas centroamericanas. Guatemala me gusta particularmente.

3. ¿Cuál sería la primera pregunta que le harías a tu artista favorito/a?

Le preguntaría cuáles son sus motivaciones para crear.

4. ¿Cómo se te ocurrió esta historieta?

Me impactaron mucho las noticias de la llegada masiva de migrantes, supuestamente africanos, a las fronteras costarricenses el año pasado. Me impresionó mucho que en esos campamentos se encontraran sobre todo gentes de Haití, hasta hace algunos años considerado el país más empobrecido del mundo. Creo que hoy la migración es la experiencia de viaje más común en Centroamérica y Costa Rica no es la excepción. En estos últimos meses hemos vuelto a vivir como país la migración de muchas familias debido a la crisis política en Nicaragua.

5. ¿Sos supersticioso? ¿Crees en el Vudú?

Creo en la maravilla de la diversidad cultura y el vudú es parte de la cultura del pueblo haitiano. No lo conozco mucho ni lo practico. Su referencia en el cómic representa un matiz de la cultura de ese pueblo, entre otros, como el espíritu de lucha, el gusto por el fútbol, su alegría y su capacidad de resiliencia. Nos queda mucho por aprender de la diversidad humana.

6. ¿Es difícil contar una historia desde la perspectiva de un niño? ¿Cómo trabajaste la sensación de peligro?

Como adulto creo que es difícil ponerme en el lugar de una niña, sobre todo si no la conozco. La Navassa que narra su historia no es una niña, está narrando hechos en tiempo pasado, es decir, lo que le ocurrió cuando era niña. Los diálogos de ella sí intentan ser propios de su edad del momento.

Las sensaciones de peligro no se exponen de manera directa, están contadas por lo que Navassa siente, sobre todo por sus expresiones. Esto porque no quería que la historieta se volviera un cuento de acción, sino un retrato (necesariamente de pocos pincelazos) de una situación.

Olman Bolaños.