50 años en Barrio Amón

Fue a finales del siglo XIX cuando un cafetalero y empresario francés, Fasileau-Duplantier,  propuso la creación de un residencial al norte de San José que sirviera para la élite urbana. Así fue como nació Barrio Amón. Una zona que se consolidó y provocó cambió significativos tanto en la sociedad como en la arquitectura costarricense.

Uno de los cambios más  importantes se dio en el tema de la arquitectura. En 1910, luego del terremoto que destruyó la ciudad de Cartago, el Estado costarricense introdujo un nuevo plan de construcción donde se cambiaban los materiales  a utilizar, por ejemplo, no se permitía ya el uso de adobe ni de tejas. Estas modificaciones coincidieron con el cambio que se había venido dando en Barrio Amón en los años anteriores, por lo que esto, junto con las posibilidades económicas de los pobladores de esta ciudad, así como por la mayor disponibilidad de materiales, permitió que las construcciones de esos años en Barrio Amón marcaran un paso a la modernidad en el diseño y la decoración.

En Barrio Amón predominó el eclecticismo en sus construcciones, un estilo arquitectónico que mezclaba elementos de diferentes momentos tanto de la historia del arte como de la arquitectura.

Una de las construcciones más emblemáticas fue la casa de la familia Lara Montealegre, la cual estaba ubicada en la esquina noreste de avenida 7 y calle 5.

Se desconoce quién construyó esta edificación, sin embargo se sabe que fue terminada el 3 de marzo de 1896 y que más tarde,  en 1940, fue adquirida por Jorge Lara Iraeta, quien la habitó desde esa fecha hasta 1964. Un año más tarde se trasladaría la Alianza Francesa, la cual se encontraba anteriormente en el edificio Rex.

Una vez ocupada esta casa, la Alianza Francesa -presente en Costa Rica desde 1949 para difundir la cultura francesa en el territorio costarricense-, se afianzó en el país y comenzó a ser un referente en San José para la difusión cultural costarricense. En 1984 el Gobierno de la República reconoció a la Asociación Cultural Franco Costarricense como de “interés público”.

Conforme fueron pasando los años, la utilización del suelo cambió y  varios de los inmuebles que marcaron la era arquitectónica que se vivió en Barrio Amón fueron desapareciendo. Sin embargo, fue esa antigüedad la que valió en 1988, cuando la sede de la Alianza fuera declarada “de interés arquitectónico” por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deporte.

En 1989, bajo la dirección del señor Guy Lacroix y tras veinticuatro años de rentar la casa, se adquirió formalmente el inmueble.

Cinco años más tarde, en 1994, Correos de Costa Rica  dedicó una emisión especial de estampillas con el motivo de los 100 años de presencia de la Alianza Francesa en Costa Rica. En 1995, y bajo la dirección del señor Marcell Zerr se comenzaron a impulsar y a realizar los planes de restauración de la casa, los cuales estuvieron a cargo del arquitecto Bruno Stagno. Para el año 1997, la infraestructura fue declarada patrimonio histórico-arquitectónico por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.

Este año, se conmemoran 50 años de “La Casa de la Alianza”, conocida así por los capitalinos; el hogar de la Alianza Francesa, cuya finalidad ha sido la de ofrecer la enseñanza del francés, así como de dar a conocer las culturas francesa y francófona, y favorecer la diversidad cultural.